Casos en los que necesitarás una endodoncia que te ayude a conservar tus dientes

la doctora andrea carratala haciendo una endodoncia

Son diferentes los casos en los que podrías precisar de una endodoncia para no poner en riesgo la salud de tus dientes y evitar la extracción de un diente enfermo o infectado, recuperando así la salud, la estética y la función masticatoria del diente natural.

Porque cuando tenemos un diente muy dañado, optamos por asumir que deberá ser extraído y sustituido por un implante, pasando por alto la opción de recurrir a una endodoncia, que en caso de que fuera posible, permitiría mantener la dentición natural, el hueso y la encía que lo rodean, sin perder nada de funcionalidad.

Por lo general, la endodoncia se lleva a cabo cuando un diente ha sufrido una fuerte infección con la formación de una caries, llegando a traspasar la dentina y afectando a la pulpa, que es el tejido blando que está dentro del diente, ocupando desde la corona hasta la raíz.

También podría ser necesaria tras sufrir un traumatismo sobre un diente, que ha provocado su rotura o una fuerte lesión, o en dientes que requieran grandes tallados para la posterior colocación de coronas o puentes.

Algunos de los síntomas que pueden evidenciar que es necesario someterse a un tratamiento de endodoncia son los siguientes:

  • Dolor agudo constante o intermitente.
  • Oscurecimiento del diente.
  • Aparición de flemones.
  • Aumento de la sensibilidad al frío o al calor.
  • Fístulas en las encías.

En cualquier caso, es importante estar prevenido, ya que no siempre aparecen estos síntomas que evidencien la enfermedad de un diente. Si se padece alguno de estos síntomas, lo más recomendable es acudir a tu dentista lo antes posible.

¿Qué es una endodoncia?

que-es-endodoncia

La endodoncia es un tratamiento que se lleva a cabo cuando una caries ha llegado a afectar al nervio del diente, a través del cual se procede a la limpieza del diente y a su posterior sellado, para tratar de devolverle la salud y acabar con cualquier dolor que pueda sufrir el paciente, evitando la afección de un nuevo proceso infeccioso en el futuro.

Con una endodoncia se mata el nervio del diente, consiguiendo acabar con el color y la sensibilidad de la pieza dental. Posteriormente, se pasa a reconstruir el diente afectado mediante la colocación de un empaste o una corona dental.

El principal objetivo de la endodoncia es evitar la extracción de un diente enfermo, devolviéndole su función masticatoria y su estética original.

Proceso de una endodoncia

El proceso de una endodoncia variará en función del tamaño de la infección y de la zona en la que esté situada la caries.

En cualquier caso, al realizar una endodoncia, se aplicará siempre anestesia tópica y local en la zona a tratar, evitando así que el paciente pudiera padecer cualquier tipo de dolor. El odontólogo procederá a realizar un orificio en la pieza dental para tratar de acceder a los nervios para su posterior limpieza, acabando con la caries, la pulpa muerta y cualquier rastro de bacterias. Hecho esto, lo último será colocar materiales específicos para prevenir posibles infecciones en el futuro.

Realizada la endodoncia, habrá que reconstruir el diente, valorando si precisa de la colocación de una corona dental para aumentar su protección.

En algunos casos, un tratamiento de endodoncia precisa de más de una sesión, para así garantizar la total eliminación de las bacterias que estén afectando al diente enfermo o para proceder a su reconstrucción.

¿Duele la endodoncia?

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Al ser un tratamiento que se lleva a cabo bajo los efectos de la anestesia local, el paciente no sufrirá ningún tipo de dolor. Eso sí, una vez finalizado el tratamiento, es habitual que surja inflamación, así como que aparezcan molestias y una sensación de dolor a la hora de masticar.

Estas molestias podrían mantenerse entre dos y cuatro días tras el tratamiento, siendo recomendable la ingesta de antibióticos para aliviar el dolor.

En cualquier caso, la experimentación de molestias es algo totalmente normal que debería desaparecer  a los pocos días. Si no es así, deberías acudir a tu odontólogo lo antes posible.

Cuidados a seguir tras una endodoncia

Tras una endodoncia, más allá de las molestias habituales, podrás llevar una vida normal, aunque tendrás que tener una serie de cuidados en cuenta que ayuden a garantizar el éxito del tratamiento.

Durante las primeras 24 horas es importante que trates de comer por el lado contrario a donde se ha realizado la endodoncia, si así te lo hemos indicado, para evitar molestias en el diente. En cuanto al cepillado, podrás cepillarte los dientes de la forma habitual sin ningún tipo de problema. De hecho, un correcto cepillado será fundamental para evitar el acumulo de comida y placa bacteriana.

Asimismo, mientras todavía dure el efecto de la anestesia, debes estar atento para no morderte la lengua, los labios o la parte interior de las mejillas. También te recomendamos que evites aquellos alimentos que sean difíciles de masticar o resulten pegajosos.

Y para evitar los dolores y molestias habituales tras el tratamiento, es importante tomar analgésicos o antiinflamatorios recomendados por el odontólogo.

Conclusión

Si sientes un dolor agudo constante o intermitente, un diente ha cambiado de color, ha aparecido un flemón o sientes un aumento de la sensibilidad al frío o al calor, es muy probable que precises de una endodoncia.

En nuestra clínica dental en San Vicente del Raspeig llevaremos a cabo un tratamiento de endodoncia adecuado, minucioso y totalmente indoloro, utilizando para ello los mejores materiales que nos permitan obtener los mejores resultados. Además, será realizado por una endodoncista exclusiva. Contacta con nosotros y pide tu cita ya.

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